Nueva Publicación: Investigación sobre dos asentamientos informales de la ciudad de Cali. 2018

Nueva Publicación: Investigación sobre dos asentamientos informales de la ciudad de Cali. 2018
2 asentamientos: Los Samanes del Cauca y Navarro, ubicados en el jarillón del río Cauca.

NUEVA PUBLICACIÓN. PERIODISMO Y DESPLAZAMIENTO FORZOSO EN COLOMBIA.

NUEVA PUBLICACIÓN. PERIODISMO Y DESPLAZAMIENTO FORZOSO EN COLOMBIA.
Resultado de un proceso investigativo, este libro en coautoría da cuenta del tratamiento periodístico dado por el Diario El País de Cali, a los hechos y circunstancias que hicieron posible el desplazamiento forzado en Colombia y la aparición de la categoría Desplazados. 2016

domingo, 3 de septiembre de 2017

Sobre el concepto de Regiòn


Por Germán Ayala Osorio, estudiante Doctorado en Regiones Sostenibles


Pensar, imaginar desde el deseo, o desde la funcionalidad de un objetivo trazado, o  determinar jurídica, política, étnica, social, cultural o administrativamente una Región, deviene en un ejercicio arbitrario fruto natural del poder humano para nombrar, describir o explicar a través de dualismos y categorías pretendidamente objetivas,  fenómenos complejos que al ponerse sobre el tamiz de la ciencia y de la experiencia científica, pueden llegar o no ser comprendidos como totalidades, dadas las particularidades contextuales que, sumadas o clasificadas y ancladas a un determinado espacio geográfico, dan o podrían dar vida a una Región.

Los procesos de construcción, re-construcción o de-construcción de una región son o hacen parte del co-relato de la arbitrariedad con la que el ser humano intenta explicarse fenómenos que llaman su atención porque desde disímiles perspectivas, son el resultado de la acción del Poder.

Así entonces, cuando pensamos, aceptamos, diseñamos o imaginamos una Región, lo hacemos porque identificamos una estructura espacial multidimensional en donde ocurre lo humano, lo divino y lo simbólico, en interrelación con lo natural-histórico[1] y con el resultado concreto de las acciones humanas determinadas por el espacio y el tiempo: la construcción de lo artificial.

“… desde cualquier perspectiva, la región se comprende como un conjunto múltiple de fenómenos, entre los que se destacan los procesos culturales, políticos, sociales, económicos y urbanos, que juntos dan forma y estructura a diferentes regiones. Es solo a través de las interrelaciones que se alcanza con la especificidad regional que proporciona la vinculación análisis-síntesis”[2].  

Ahora bien, los procesos urbanos a los que refiere Blanca Rebeca Ramírez se entienden para los propósitos de este texto, a través de las complejas y determinantes relaciones establecidas históricamente con lo rural, dimensión asociada, de manera interesada, con el atraso, lo precario y lo no deseado, desde la perspectiva modernizante y el discurso dominante de la euro modernidad. Para el caso colombiano, son paradigmáticas las lecturas que varios sectores de poder discursivo institucionalizados han hecho, por ejemplo, sobre el Pacífico (o la región del Chocó Biogeográfico) y sus pobladores (indígenas, afros y campesinos) y los anteriormente llamados, Territorios Nacionales.

Esa relación conflictiva entre lo urbano y lo rural ha sido provista por el discurso de la modernidad que a su vez dio vida a la idea de desarrollo y progreso; y deviene investida de una natural legitimidad en tanto que la fuerza homogeneizadora de aquel discurso prescribe acciones transformadoras que de muchas maneras expresan la relación entre Realidad y Representación[3], fundada en el poder que entrega el conocimiento científico universalizador y universalizante.

Pero volvamos a lo que implica el ejercicio de pensar o rediseñar una región, a partir del reconocimiento o no de estructuras simbólicas de poder, asuntos comunes, límites “naturales” o imaginarios, entre otros elementos que sumados o co-relacionados, pueden dar vida a una noción de región.

De esta manera, pensar o determinar lìmites de una Región, responde a un acto de poder, académico, institucional o investigativo, que se sirve de la arbitrariedad del lenguaje para nominar y establecer fronteras y circunstancias comunes existentes o pre existentes entre espacios, lugares o territorios.  Hetner, citado por Ramírez, propone tres aspectos fundamentales para que la geografía regional se asumiera como una ciencia corològica: “la descripción de las características de la zona homogénea, la búsqueda de rasgos comunes en su interior y la comparación entre la homogeneidad de una región y la de otras para establecer lo que las diferencia (Claval, 1981:320)”.

Es importante entonces, advertir que la ciencia y las prácticas científicas positivistas devienen provistas de acciones modeladoras y de un talante arbitrario que al objetivarse, adquieren un carácter de verdad científica que, al aplicarse a la “necesidad” de pensar, diseñar o rediseñar una Región, establecerán sobre un espacio y un territorio acciones discursivas que bien pueden determinar què circunstancias, elementos, factores, humanos y no humanos, resultan de valor en el proceso de diseño mental de una Región.

No podemos olvidar que el concepto de Región deviene con una suerte de carácter homogeneizador que puede facilitar la tarea del investigador o del agente de poder que posa sus intereses sobre un territorio sometido a un encadenamiento de ideas, acciones humanas y percepciones, al tiempo que se universaliza una mirada sobre circunstancias, asuntos y condiciones culturales-reales que de todas maneras sufrirán el “encamisamiento o encostalamiento”[4] que se produce cuando se advierte o se decreta la existencia de una Región.

No podemos olvidar que en la construcción, reconocimiento o re-construcción de una Región ocurren procesos humanos de dominación-transformación-domesticación sobre la Naturaleza y relaciones de poder entre agentes estatales y privados, en el marco de un modelo de desarrollo y unas expectativas de progreso aunadas a ese modelo y forma de estar en el mundo. De esta forma, pensar en una Región pasa  por el reconocimiento de múltiples cosmovisiones, ideologías y acciones simbólicas que darán cuenta de diferencias étnicas y disímiles formas relacionales entre grupos humanos y en el entorno natural.  



[1] Aquí lo natural, es decir, cuando se advierte de la existencia de ecosistemas naturales, entra en crisis en tanto que, al pensar en biomas o paisajes, se hace desde la idea de que no han sido transformados por el ser humano, cuando su presencia históricamente probada en dichos espacios geográficos ya es una forma de intervención y transformación. De allí, entonces, que se prefiera hablar de ecosistemas naturales- históricos por la ya probada presencia de lo humano.
[2] Ramírez, Blanca Rebeca. La geografía regional: tradiciones y perspectivas contemporáneas. Investigaciones geográficas, boletín del Instituto de Geografía, UNAM, número 64, 2007. p. 64.
[3] Bourdieu, Pierre. La identidad y la representación: elementos para una reflexión crítica sobre la idea de región. Ecuador Debate, abril de 2006. P. 166.
[4] La idea de encamisamiento o encostalamiento, alude a la acción discursiva de sacar o de introducir en un mismo saco o camisa, lo que el investigador o la institución que moldea, diseña y “decreta” la existencia de una Región, considera que es importante reconocer o por el contrario, de dejar por fuera, es decir, de desconocer. 


Imagen: rìo Cauca. Tomada de: http://www.bing.com/search?q=rios+del+pacifico+colombiano&form=PRLNC1&src=IE11TR&pc=EUPP_LCTE



[1] Aquí lo natural, es decir, cuando se advierte de la existencia de ecosistemas naturales, entra en crisis en tanto que, al pensar en biomas o paisajes, se hace desde la idea de que no han sido transformados por el ser humano, cuando su presencia históricamente probada en dichos espacios geográficos ya es una forma de intervención y transformación. De allí, entonces, que se prefiera hablar de ecosistemas naturales- históricos por la ya probada presencia de lo humano.
[2] Ramírez, Blanca Rebeca. La geografía regional: tradiciones y perspectivas contemporáneas. Investigaciones geográficas, boletín del Instituto de Geografía, UNAM, número 64, 2007. p. 64.
[3] Bourdieu, Pierre. La identidad y la representación: elementos para una reflexión crítica sobre la idea de región. Ecuador Debate, abril de 2006. P. 166.
[4] La idea de encamisamiento, alude a la acción discursiva de sacar o de introducir en un mismo saco o camisa, lo que el investigador o la institución que moldea, diseña y “decreta” la existencia de una Región, considera que es importante reconocer o por el contrario, de dejar por fuera, es decir, de desconocer. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entradas populares

Páginas vistas en total

Etiquetas