NUEVA PUBLICACIÓN. PERIODISMO Y DESPLAZAMIENTO FORZOSO EN COLOMBIA.

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Resultado de un proceso investigativo, este libro en coautoría da cuenta del tratamiento periodístico dado por el Diario El País de Cali, a los hechos y circunstancias que hicieron posible el desplazamiento forzado en Colombia y la aparición de la categoría Desplazados. 2016

jueves, 7 de diciembre de 2017

Deshojando la margarita

Por Germán Ayala Osorio, comunicador social y politólogo

A pesar del pragmatismo político con el que históricamente  actúa la Derecha, para las elecciones de 2018 el panorama aún no está claro, por varias razones a saber: la primera, la polarización política que se expresó electoralmente el 2 de octubre de 2016, no le daría al candidato de la Derecha un triunfo en la primera vuelta. El segundo hecho, la demora de Fajardo de salir de una coalición de Centro-Izquierda en la que jamás se sintió cómodo. Y el tercer hecho, a los sectores de poder económico (los Grandes Cacaos) les preocupa en algo la fuerza electoral que pueda seguir consolidando Gustavo Petro Urrego.

Aunque son hechos políticos que juegan dentro el actual escenario pre electoral, estos mismos hechos no alcanzan a preocupar a los grandes ricos de este país. Hablo de la  demora de Uribe Vélez en señalar quién será su candidato, el distanciamiento político que subsiste entre Vargas Lleras y el ex presidente, caballista y ganadero, y porque la criticada y sonada alianza con Pastrana Arango tiene en Martha Lucía Ramírez a un fuerte obstáculo para la consolidación de la señalada coalición. Menos aún les preocupan las aspiraciones de Ordóñez Maldonado

Las preocupaciones de Uribe no son tanto porque la Derecha no logre mantenerse en el poder, sino porque el ex presidente antioqueño reconoce que ya él como líder político está de salida porque ya dejó de ser de los afectos de los Grandes Cacaos. Los grandes ricos de Colombia saben que la vigencia política de Uribe es más mediática y que su real  poder político viene en caída libre, justamente porque detrás de la búsqueda del candidato que lo represente, está el interés genuino de volver a gobernar, pero esta vez en cuerpo ajeno. Y los ricos de Colombia no desean que ello ocurra. Ya lo apoyaron en su segunda reelección y saben que el haber validado la compra de su reelección, les generó unos enormes costos sociales y políticos. Así como medio país quedó hastiado de Uribe, un sector importante del empresariado también está cansado del político de Salgar. Por ello, los grandes empresarios le están apuntando a la búsqueda de una figura política que luzca menos agresiva, retadora y difícil de manejar, además de desgastada, polarizante y grotesca. Por eso, “el que finalmente elija Uribe”, poco chance tendrá, por ejemplo, si intenta enfrentarse con la imagen “fresca” de un candidato como Sergio Fajardo, claro candidato del otrora Sindicato Antioqueño.

Entre tanto, por los lados de Sarmiento Angulo, este empresario sabe que Vargas Lleras, su candidato, no es carismático. Reconoce que no agrada y que su carácter autoritario, frente al tono pausado y tranquilo de Fajardo, poco puede hacer el hasta hace poco ex ministro de Santos.

El dilema de la derecha económica y política este país está entre apoyar de manera consensuada a Fajardo o terminar apoyando la candidaturas de Vargas Lleras para producir un enfrentamiento en una primera vuelta, para terminar unidos en la segunda, en donde claramente el candidato único del empresariado podría terminar siendo Sergio Fajardo Valderrama.

Los sectores del Establecimiento que no acompañaron el proceso de paz y que harán ingentes esfuerzos para cumplir con lo mínimo de lo acordado en La Habana, están buscando un candidato como Fajardo Valderrama, que fácilmente puede jugar con el discurso de la paz y la implementación del Acuerdo Final, para darle un cumplimiento a medias, tal y como lo desea la Derecha política y económica.

Así entonces, mientras que los Medios masivos nos hacen creer que aún es importante lo que decida Uribe,  el empresario Sarmiento Angulo está examinando el paso que ya dio el Grupo Empresarial Antioqueño (antiguo Sindicato Antioqueño) en relación con Fajardo Valderrama, para tomar la decisión de apoyar o no a Vargas Lleras, quien no gusta entre la élite empresarial y entre el grueso del electorado.


Si bien está claro que la Derecha mantiene el control de las maquinarias y de las redes clientelares,  lo único que le falta decidir es si apoyar conjuntamente a Fajardo o insistir con Vargas Lleras, un político sin carisma, que la única garantía que da a los Grandes Cacaos, es que será, como buen hijo de la oligarquía bogotana, un excelente empleado de Sarmiento Angulo, si llega a convertirse en Presidente de Colombia. Así, por estos días, los grandes ricos y dueños del país, andan deshojando la margarita: Vargas, Fajardo, Vargas, Fajardo… Y lo hacen, con la  tranquilidad que les da la incapacidad de la Izquierda para unirse con otros sectores y lanzar un candidato que realmente pueda competir bien sea contra Vargas Lleras o Fajardo Valderrama.   


Nota: esta columna se publica antes de que se limaran asperezas entre Fajardo y Claudia López, lo que permitió confirmar la Coalición Colombia. Sin embargo, Fajardo insiste en que no iría a una consulta interpartidista, en particular, no desea hacerlo con el candidato del Partido Liberal, Humberto de la Calle Lombana. Insisto en las dudas que me genera el señor Fajardo. Está más cerca de la Derecha, que de cualquier proyecto de centro-izquierda. Amanecerá y veremos. 


Imagen tomada de Semana.com 

1 comentario:

  1. Análisis acertado de la coyuntura electoral nacional.
    Coincido con usted Germán, que detrás de la apariencia de polarización que nos quieren hacer creer que existe entre Vargas Lleras y Sergio Fajardo, están los hilos del poder que controlan los dueños del poder del capital empresarial nacional y para quienes las contiendas electorales tan solo representan un ritual a veces incómodo de la formalidad democrática.

    Ese mismo libreto de la aparente oposición entre los candidatos de la política tradicional y las aparentes alternativas de centro, ya lleva más de veinte años haciendo explícita una confrontación superficial en la que se incluye, además del candidato de la derecha oligárquica y mafiosa, a un personaje de sinuosa posición de centro (Mockus, Fajardo) con la finalidad expresa de distorsionar y desmontar las posibilidades reales de una apuesta "verdaderamente alternativa".
    Sobra agregar coincidiendo con usted Germán, que frente a esa pantomima de polaridad "inter pares" la desvencijada y errática dirigencia de la izquierda les ha facilitado las cosas a los representantes del establecimiento.
    Cordial saludo

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